Entras en una habitación y no recuerdas a qué ibas, o buscas una palabra que tienes en la punta de la lengua. Es normal preocuparse, pero la mayoría de las veces hay una explicación más sencilla, y a menudo tiene solución. Estas son las causas más frecuentes y lo que sí ayuda.
Cuándo un olvido es normal y cuándo conviene consultar
Todos olvidamos cosas con la edad, y olvidar un nombre y recordarlo después no suele ser motivo de alarma. La señal a la que prestar atención, según Mayo Clinic, es que los olvidos, la confusión o la dificultad para concentrarte empiecen a interferir en tu vida diaria. Ahí conviene pedir cita, no esperar.
Causas que se pueden corregir
Antes de pensar en una enfermedad neurodegenerativa, un médico descarta causas reversibles. Las más habituales son la falta de vitamina B12, un tiroides poco activo, el estrés, la ansiedad o la depresión, los efectos secundarios de algunos medicamentos, dormir mal (incluida la apnea del sueño) y el consumo de alcohol. Cada una tiene tratamiento, y por eso conviene identificarla pronto con una revisión y análisis.
Lo que sí ayuda: moverte, dormir y relacionarte
El ejercicio es la intervención con mejor respaldo. Un metaanálisis de 26 ensayos con 2.085 personas con deterioro cognitivo leve encontró que el ejercicio aeróbico mejora la cognición global. Los mejores resultados aparecieron con sesiones de más de 50 minutos, unas cuatro veces por semana, a intensidad moderada y sobre todo caminando. Ojo: estos participantes ya tenían un deterioro leve, así que no sabemos si el efecto es igual en personas sin problemas.
El sueño también cuenta, porque dormir mal produce niebla mental y olvidos. La apnea del sueño, por ejemplo, puede causar un deterioro cognitivo que mejora al tratarla. Y la Comisión Lancet identificó en 2024 catorce factores modificables, entre ellos la inactividad, el aislamiento social, la tensión arterial alta, la pérdida de audición o de vista y el colesterol LDL, que podrían evitar hasta un 45 % de los casos de demencia. Hablamos más de ello en nuestro artículo sobre la edad biológica.
¿Y los suplementos para la memoria?
Aquí conviene ser prudente. El Centro Nacional de Salud Complementaria de EE. UU. (NCCIH) concluye que hoy no se recomienda ninguna vitamina ni suplemento para prevenir el deterioro cognitivo. El ginkgo no redujo la demencia en un gran ensayo, las vitaminas B tomadas a corto plazo no mejoraron la cognición en mayores de 50 años, y los resultados del omega-3 son mixtos.
Hay una excepción con matices. En el ensayo COSMOS-Mind, tomar un multivitamínico durante tres años mejoró la cognición global, la memoria episódica y la función ejecutiva en personas mayores, mientras que el extracto de cacao no aportó nada. Es un resultado prometedor, pero de un solo ensayo.
El NAD+ merece mención aparte, porque se habla mucho de él. Los estudios con precursores como la nicotinamida ribósido consiguen subir el NAD+ en sangre, hasta el doble en adultos sanos de mediana edad y mayores, pero en un ensayo de 12 semanas con personas con deterioro cognitivo leve no mejoraron la función cognitiva. Es decir, subir el NAD+ no equivale a mejorar la memoria.
Si aun así te interesa una fórmula de apoyo nutricional, EnduNAD combina niacina (vitamina B3), fenogreco, té verde, resveratrol y otros ingredientes. La niacina contribuye a la función psicológica normal, una declaración reconocida en la UE. Pero no hay pruebas de que esta fórmula mejore la memoria, así que no la tomes con esa expectativa ni como sustituto de una revisión. Comprueba en la etiqueta la cantidad y la forma de niacina: el límite de suplemento es de 35 mg al día en EE. UU. por el enrojecimiento de la piel, y la EFSA fija 10 mg para el ácido nicotínico y 900 mg para la nicotinamida. Consulta con tu médico si tomas medicación.
Cómo preparar tu consulta
Anota desde cuándo notas los olvidos, en qué situaciones ocurren, qué medicamentos y suplementos tomas, cómo duermes y cuánto alcohol consumes. Si puedes, ve con alguien que te conozca bien. Tu médico podrá pedirte análisis o pruebas de imagen para localizar una causa tratable.
Qué te llevas
Un olvido no es una sentencia. Descarta primero las causas que se corrigen, muévete con regularidad, cuida tu sueño y tus relaciones, y desconfía de las promesas de memoria en un frasco. Si quieres una primera impresión de cómo van tus hábitos, puedes hacer nuestro test de edad cerebral, que es orientativo y no sustituye a un médico.
Fuentes consultadas
- Mayo Clinic: pérdida de memoria, cuándo buscar ayuda
- National Institute on Aging: problemas de memoria, olvidos y envejecimiento
- NCCIH: suplementos dietéticos y función cognitiva, demencia y alzhéimer
- COSMOS-Mind: multivitamínico y extracto de cacao sobre el deterioro cognitivo
- Aerobic exercise ameliorates cognitive function in older adults with mild cognitive impairment: meta-analysis
- Nicotinamida ribósido en adultos con deterioro cognitivo leve (ensayo de fase II)
- Nicotinamida ribósido eleva el NAD+ en adultos de mediana edad y mayores (Nature Communications)
- Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission
- Reglamento (UE) 432/2012: declaraciones de propiedades saludables autorizadas