En la madrugada del domingo 25 de octubre, a las 3:00 volverán a ser las 2:00. Sobre el papel, ganas una hora de sueño. En la práctica, mucha gente pasa unos días durmiéndose antes de tiempo, despertándose de madrugada o arrastrando cansancio por la tarde. Te contamos por qué ocurre y cómo prepararte para que apenas lo notes.

Qué le pasa a tu reloj interno

Tu cuerpo tiene un reloj biológico que marca cuándo te entra sueño, cuándo tienes hambre o cuándo estás más despierto. Se ajusta sobre todo con la luz, y lo hace despacio: no cambia una hora de golpe porque lo diga el reloj de la cocina.

Tras el cambio de octubre, cuando el reloj marque las 22:00 tu cuerpo seguirá «pensando» que son las 23:00. Por eso es habitual tener sueño antes y despertarse una hora antes de lo que te gustaría. Afecta más a las personas madrugadoras, y con la edad casi todos lo somos un poco más: el reloj interno tiende a adelantarse con los años.

Qué dicen los estudios

Un estudio publicado en Neurology en 2023 preguntó por su sueño a 30.097 personas de 45 a 85 años, unas la semana anterior al cambio de otoño y otras la semana posterior. Después del cambio, el 28 % estaba insatisfecho con su sueño, frente al 23 % de antes. Además, el riesgo de tardar en dormirse era más del doble. La buena noticia: a las dos semanas, las diferencias habían desaparecido.

Un análisis de la Universidad de Bristol encontró algo parecido: tras el cambio de otoño, las personas mayores y jubiladas dormían algo menos entre semana. Y una revisión de 2026 de la Universidad de Oxford, con 157 estudios de 36 países, concluye que los efectos del cambio de hora son reales pero pequeños y no siempre negativos, y que muchos estudios son de calidad limitada.

En resumen: es una molestia breve, no un problema de salud serio. Pero si ya duermes regular, conviene no sumarle una semana mala.

Tu plan para la semana del cambio

  • Empieza el miércoles 21. Retrasa 15 minutos cada día la hora de acostarte y de levantarte. En cuatro días habrás recorrido la hora completa. Haz lo mismo con las comidas, sobre todo con la cena.
  • Usa la luz a tu favor. La luz de la tarde retrasa el reloj interno y la de primera hora lo adelanta. Para este cambio, sal a pasear a media tarde. Si te despiertas demasiado pronto, no enciendas luces fuertes ni mires el móvil en la cama.
  • Mantén la hora de levantarte el fin de semana. Dormir hasta tarde el domingo «para aprovechar la hora» desajusta más el reloj.
  • Siestas cortas. Si la necesitas, que no pase de 20 o 30 minutos y que sea temprano.
  • Cafeína y alcohol. Evita el café a partir de media tarde. El alcohol ayuda a dormirse, pero fragmenta el sueño de la segunda mitad de la noche.

¿Y la melatonina?

La melatonina es la hormona que tu cuerpo fabrica al anochecer para indicar que es hora de dormir. En la Unión Europea está autorizado decir que contribuye a reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño, y el efecto se consigue con 1 mg tomado poco antes de acostarte. Es una ayuda modesta: acorta el rato que tardas en dormirte, no alarga la noche.

Para el cambio de otoño, la mayoría de la gente no la necesita: los hábitos de arriba suelen bastar. Si quieres probarla unos días, elige 1 mg y consulta antes a tu médico o farmacéutico si estás embarazada o tomas anticoagulantes, antiepilépticos o medicamentos para dormir.

Cuando lo que te quita el sueño es el estrés

A veces el problema no es el reloj, sino la cabeza que no para. Ahí cuentan la rutina, el ejercicio y desconectar antes de acostarte. Si quieres un apoyo extra, Restilen combina 75 mg de magnesio con rhodiola, azafrán, L-teanina y vitaminas del grupo B. El magnesio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la función psicológica normal. Que quede claro: no contiene melatonina ni es un somnífero, así que úsalo como complemento de la rutina, no en su lugar. Si quieres saber más sobre este mineral, lee nuestro artículo sobre magnesio y sueño.

Cuándo consultar

Si pasadas dos o tres semanas sigues durmiendo mal, el cambio de hora ya no es la explicación. Consulta a tu médico si te cuesta dormir tres noches o más por semana durante meses, si roncas mucho o notas pausas al respirar, o si el cansancio te impide hacer tu vida normal.

Qué te llevas

El cambio de octubre altera el sueño unos días, sobre todo a las personas madrugadoras, y se pasa solo. Puedes suavizarlo con un ajuste gradual de 15 minutos al día, luz por la tarde y horarios fijos. España ha pedido en Bruselas acabar con los cambios de hora, pero de momento este sigue en el calendario. Y si quieres saber cómo andan tus hábitos, prueba nuestro test de edad cerebral.

Fuentes consultadas

  1. Sleep disturbances following the transition to standard time (Neurology, 2023), nota de prensa de la American Academy of Neurology
  2. Universidad de Bristol: el cambio de hora y las horas de sueño (Journal of Sleep Research, 2024)
  3. A systematic review of epidemiological studies into daylight-saving time and health (Universidad de Oxford, 2026)
  4. AASM: Daylight saving time: an American Academy of Sleep Medicine position statement (J Clin Sleep Med, 2020)
  5. Working Time Society consensus statements: evidence-based interventions using light to improve circadian adaptation (Industrial Health, 2019)
  6. NIOSH: la edad y la tendencia a ser madrugador
  7. EFSA: Scientific opinion on melatonin and reduction of sleep onset latency (EFSA Journal, 2011)
  8. Reglamento (UE) 432/2012: lista de declaraciones de propiedades saludables autorizadas